¿Alguna vez has sentido una profunda alegría al convertir tu hogar en un santuario acogedor y ordenado—abasteciéndote de tés calientes, organizando las rutinas domésticas y asegurándote de que tu salud y energía básicas estén totalmente protegidas? Ese impulso de arraigo y creación de refugio es el Instinto de Autoconservación (Sp).
En nuestro modelo del sistema nervioso, el Instinto de Autoconservación opera desde el Centro de la Cabeza—el ámbito del miedo, la seguridad y la logística de supervivencia física. Cuando la incertidumbre o el caos amenazan tu entorno, tu sistema nervioso adopta una respuesta de apaciguamiento.

Loading discussion…